miércoles, 28 de abril de 2010

Extremada caballerosidad

El varón, el innegable sexo fuerte, personaje principal en la obra de la vida, hace su mejor esfuerzo para enlazar y coexistir frente a la original belleza de la mujer. En el camino se tejen innumerables acciones y el hombre con el afán de ser el héroe o galán de la travesía, realiza acciones que terminan por ofender a la mujer, siendo esto catalogado como machismo.

Este tema es muy discutible e importante; aun así, no es muy tomado en cuenta para charlas, orientaciones, debates, o ya sea para una clase de salón universitario. ¿Quién no ha sido testigo de un acto machista? o aún mejor ¿Qué varón alguna vez no fue machista? De 30, dos o tres mentirosos dirán que no lo fueron o puede ser que no hayan sido concientes de su acción. Porque eso es muy común, que el ejecutor de la acción machista tarde o nunca se dea cuenta y/o admita su presuntuosa actitud. A lo que quiero llegar, es que en mi experiencia sorprendentemente la mujer es más machista que el hombre. Siempre piden igualdad, justicia, imparcialidad en cuestiones amorosas, sociales o la que sea. Cuando son ellas las más saltonas al momento de protestar el incumplimiento o cumplimiento de algunas normas innatamente ya establecidas en la sociedad.

Doy un ejemplo, despacito. Para una cita o encuentro amoroso los hombres somos los que invitamos a salir. Y si me dicen: que estamos en pleno siclo XXI y ahora la mujer también lo hace. No es tanto así. Pongamos que la mujer hizo la invitación… ¿Quién va ha recoger a quién?, Si es para pedir permiso… ¿Quién pide permiso y a los padres de quién? ¡Ah! y hablando de pedir… ¿Te imaginas, tu varón. A tu enamorada en tu casa, con sus padres, un anillo con 3 piedrotas y un vino; para pedir tu mano? Hay muchos ejemplos más. Esta es la sociedad, yo no quise que sea así, tu tampoco, esto viene de mucho tiempo atrás. Con las primeras aldeas, son nuestros antepasados los que construyeron la historia y la cultura de la que hoy somos parte. Si, es cierto que el hombre es machista. Machista solo es una forma de llamar la obvia actitud de la costumbre ya adoptada por un varón que nace en estos tiempos y, es que no se puede comparar e igualar la específica participación del macho y la hembra sapiens sapiens en el mundo.


En cuanto esto se maneje a la medida y sin excesos respecto a los parámetros que demanda la sociedad, el machismo no se tendría que ver como un defecto en el varón o como una forma de descalificarlo. En el peor de los casos ser machista simplemente es una ideología argumentada por algunos machos. No estoy en contra del desarrollo de la mujer y la igualdad de nuestros derechos -por si no supe explicarme, lo aclaro- todo lo contrario; es admirable encontrar mujeres emprendedoras y que se desenvuelven en ámbitos poco comunes. En mi opinión la mujer es lo más maravilloso, hermoso e increíble para un hombre.

Volviendo al tema concluyo tecleando que la expresión de un varón, en este caso llamado “machismo”, debe tomarse de una mejor manera, no conflictiva, ni de rivalidad por la mujer. Ellas nos necesitan, son sometidas por nuestras virtudes, ustedes las mujeres se derriten por nosotros, por nuestra varonil presencia y forma de existencia. Cambiemos la palabra machismo, propongo llamarla caballerosidad. Además, esto no hace daño a nadie.

viernes, 23 de abril de 2010

El Fanatismo en el fútbol huachano

El Fútbol en el mundo es conocido como el deporte rey, y como somos testigos, los peruanos tenemos en este deporte las más grandes expectativas, así como las más grandes decepciones. El fútbol es el deporte más practicado en nuestro país y, por lo tanto, nuestra localidad no es ajena a esta masoquista realidad. El público huachano es incondicional seguidor de sus equipos y su participación en las diversas competiciones (desde pichanguitas en el barrio hasta el campeonato de la Copa Perú) El fútbol desde hace mucho tiempo dejó de solo ser un partido de 22 jugadores en un espacio rectangular corriendo detrás de una pelota para patearla hasta el arco rival, se ha convertido en una fiel expresión de habilidad, sacrificio, lucha y amor en las canchas. Pero no solo eso: la habilidad, el sacrificio, la lucha y el amor que se demuestra en las canchas se desborda hasta las tribunas. De eso soy fiel testigo ya que llevo dos años continuos asistiendo al principal recinto deportivo del distrito de Huacho -Estadio Segundo Aranda Torres- y comprobar que en la actualidad la calidad del hincha supera a la cantidad. Esto por los continuos maltratos que sufren los espectadores del balompié local; al subir el costo de las entradas, programar partidos en horarios comúnmente laborales y la persistente arbitrariedad para con los equipos denominados chicos; claramente dando preferencia al club con mayor influencia política y económica. A pesar de estos impedimentos el público ferviente apoya al equipo de su simpatía acudiendo al estadio y gritando para impulsarlo al triunfo.
Además de la Liga Distrital, Huacho tiene el privilegio de ver quincenalmente fútbol profesional. El Total Chalaco juega de local en nuestro estadio, esto podría ser pie para un tema muy aparte; ya que, la visita de grandes equipos de todo el país deja grandes réditos a Huachito. Volviendo al tema es necesario resaltar la participación y aceptación del público que llena el estadio, esto se pudo comprobar con la última visita de la U. El hincha huachano es en términos generales: un espectador educado, claro que para todo hay excepciones, excepciones que a veces manchan la buena imagen que dejan los demás hinchas y claro que no es justo meter a todos en el mismo saco. Así parezca repetitivo termino resaltando al incondicional hincha huachano que demuestra que el sentimiento a nuestro club deportivo tiene que ser reflejado con algo concreto y visible; que son nuestras acciones, vistas en el aliento y el buen comportamiento en los estadios.

La era del vóley



Pueden ser tiempos de crisis económica, terrosismo, dictadura, guerra, todas estas juntas o si hubiese algo peor. Pero es claro que cual sea el contexto que se viva, un cachito de ilusión entusiasmará tibiamente los corazones ansiosos de alegría. Este pedacito de ilusión al que me refiero, lo puede despertar nuestro voleibol que en los 80` hizo enloquecer al pueblo peruano y en la actualidad busca emular participaciones prodigiosas como en las competiciones internacionales de aquellos tiempos.

Vaya tiempos de gloria y satisfacción, tiempos de máximo orgullo donde llegamos a la cima en este deporte gritando ¡punto peruano! Lamentablemente no tuve la inmensa alegría de vivir esos momentos; no obstante, lose por archivos estadísticos, videos en blanco y negro y por lo que me contaron mis padres y abuelos.

Ya es otra época, y por estos tiempos de incontables decepciones que provoca nuestro fútbol, el vóley lleva más lejos nuestras expectativas, es así que tenemos la participación de nuestras representantas en el Mundial de menores en Tailandia. Y no le quitemos crédito a tamaño logro, donde protagonizan este magno evento las grandes potencias de vóley. Ya estamos entre los 8 mejores y todavía podemos colocarnos entre las mejores 4 selecciones del mundo. A nivel de mayores nuestras corajudas voleibolistas obtuvieron el 5to puesto en el Panamericano jugado en Miami ya preparándose para el clasificatorio al mundial, el cual estamos seguros no nos dejaran en la cola de la tabla, por el contrario estamos seguros de una digna participación.

Es admirable que sean las mujeres quienes sacan la cara por el Perú, buena con la gringa Sofía que en el mar se pasea por las olas que deberían ahogar a nuestros futboleros; grande con Kina que debería noquear a la mejor amiga de nuestros angelitos: la cerveza; y como no los elogios para nuestras matadoras que recepcionan la indiferencia, arman una ilusión y matan la mediocridad.

Todo el reconocimiento para ejemplares mujeres, ahora es momento del vóley y de escribir una nueva historia de triunfos. Es positivo el apoyo que se les esta dando a las chicas; aunque se debió hacer mucho antes, ya de nada sirven los reproches. También se puede ver como una subidita al coche, pero lo que hay que ver es el bien de nuestro deporte y aplaudir el anunciado apoyo político que transformará beneficiosamente el vóley incursionando desde divisiones menores. Forjando desde pequeñas la capacidad de las deportistas el resultado será valioso. La calidad nunca es un accidente, siempre es el resultado del esfuerzo inteligente.
Que el tema vóley no sea pasajero, como probablemente lo será. Si se sigue trabajando constantemente y no se le quita el apoyo necesario, los frutos que cosecharemos serán invaluables. Habrá que ir juntando pedacitos, armando despacito un sueño para soñar, hay que alcanzar las alegrías que alguna vez tuvimos, es hora de transformar la esperanza en satisfacción.
junio del 2009

jueves, 22 de abril de 2010

Pseudo y ciencia para todos

Existen numerosas metodologías y creencias no científicas las cuales se practican fielmente por grandes grupos de creyentes. Estan por ejemplo la astrología, la grafología, la cristología, la numerología y muchas más. Estas dudosas ciencias tienen características y manifestaciones de las que nadie ha sido ajeno; desde niños hasta ancianos, analfabetos y eruditos, estudiantes universitarios y profesores; todos hemos tenido en algún momento de nuestras vidas un pasaje relacionado a lo esotérico, una inclinación a una respuesta refutable.

La posición en la que nos encontremos sea un agricultor, comerciante, estudiante,científico, etc. definirá la respuesta a una determinada práctica o situación que por lo general no será clara. Una persona cualquiera se ínclinará más por la grandiosidad y divinidad de un ser superior, y alguien relacionado con la ciencia buscará una explicación razonable.

Como estudiante universitario creo que conocer y demarcar una ciencia exacta y una ciencia falsa permite extender nuestros conociemientos y adoptar una posición propia. No es un retrocedo para un universitario creer en pseudociencias.

A como se desarrollan las sociedades, a como avanza la tecnología y se descubren nuevas cosas, no es descabellado mencionar que en poco tiempo alguna pseudociencia pase a ser protociencia y en menos tiempo a una ciencia.

Creer y conocer cuestiones improbables abrirá más nuestras perspectivas con conocimientos, no es estar en contra de lo científico, por lo contrario entender más la complejidad de los principios y causas de la existencia.